La mayoría de los animales, incluidos los gatos y los perros, que son alimentados ad libitum (“a placer”, “a voluntad”), regulan la cantidad de alimento que comen para mantener un determinado peso. Después de un período de carencia, los animales <<comerán en exceso>> hasta que haya sido alcanzado el valor prefijado de su peso anterior. Si se les <<obliga a comer>>, los animales comerán menos o no comerán en absoluto hasta que alcancen su peso original.

Recuperado de Nutrición Clínica del perro y el gato de J.M. Wills.

caz

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