Por: Paulina Casas Solano

 

El perro está adaptado biológicamente con una anatomía interna y fisiología de un carnívoro para una alimentación natural basada en huesos carnosos y carne cruda. Su dentadura está mejor adaptada para el desgarre y trituración de huesos y carne, su fórmula dentaria consta de 42 dientes: 6 incisivos, 4 colmillos, 8 premolares y 5 molares. Los incisivos están adaptados para desgarrar y arrancar la carne al igual que los colmillos, los molares más en específico los carniceros cumplen con la función de triturar los huesos y cortar la carne.
Los perros alimentados con croquetas, nunca llegan a utilizar su dentadura completa pues únicamente utilizan los últimos 2 molares llamados “bulbosos”, pequeños dientes planos para medio masticar el alimento. Considerando que los perros no mastican, casi no utilizan estos dos últimos molares pues tienden a engullir el alimento casi completo debilitando la dentadura de las mascotas y aumentando las enfermedades periodontales en ésta. Los huesos carnosos crudos son una fuente natural para la limpieza dental del perro, ayuda a mantener una dentadura limpia libre de sarro y placa así como unas encías sanas, que tienden a padecer gingivitis fácilmente por la acumulación del sarro, enfermedad muy común en perros que se ve muy frecuente en las clínicas veterinarias el cual si no es tratado puede provocar una periodontitis hasta terminar dañando órganos internos.
El perro consta de un aparato digestivo corto y sencillo en comparación a la de un omnívoro, cuentan con un intestino ciego no desarrollado y colon corto lo que significa que la comida pasa rápidamente por lo cual la materia vegetal no tiene tiempo para descomponerse ni digerirse y poder ser digerida correctamente por el perro. Por esta razón este tipo de alimento deberá de ser pre-procesado para que así el perro pueda obtener algo de nutrientes aunque no los suficientes ni los adecuados para su metabolismo. Tampoco producen enzimas en cantidades suficientes para sintetizar el almidón, celulosa y carbohidratos que vienen en los granos y vegetales, esto hace que el páncreas se esfuerce para así poder digerir los alimentos altos en carbohidratos al igual que tampoco cuentan con las bacterias necesarias para descomponer las celulosas y el almidón con lo cual no obtienen todos los nutrientes que están disponibles en estos alimentos.

En base a lo explicado anteriormente, el tiempo de digestión de un alimento alto en carbohidratos es de aproximadamente 12 horas mientras que con alimento natural es de apenas 5 horas reduciendo así el trabajo de digestión del organismo y maximizando el aprovechamiento de los nutrimentos que se encuentran en el alimento.

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